Tu cuerpo está en tensión casi todo el tiempo
Palpitaciones, presión en el pecho, insomnio, sensación de no bajar nunca del todo o agotamiento por estar siempre “en marcha”.
Cómo puedo ayudarte
Cuando el cuerpo y la mente viven en alerta casi constante
Ansiedad no siempre significa lo mismo: puede aparecer como saturación, insomnio, anticipación, hipervigilancia, presión interna o la sensación de no poder desconectar nunca.
Cómo suele sentirse
Puede estar presente aunque por fuera sigas funcionando, trabajando o haciendo vida normal. Precisamente por eso a veces tarda tanto en ser mirada de verdad.
Palpitaciones, presión en el pecho, insomnio, sensación de no bajar nunca del todo o agotamiento por estar siempre “en marcha”.
Necesidad de control, pensamientos repetitivos, preocupación constante y dificultad para confiar en que algo pueda salir bien.
Te sobresaltas con facilidad, te cuesta relajarte y cualquier pequeño cambio te desorganiza más de lo que te gustaría.
No hace falta esperar a estar desbordado por completo para empezar a trabajar la ansiedad. Cuanto antes se entienda, antes deja de marcar el ritmo de todo.
Contacto
Un primer contacto puede servir simplemente para aclarar qué te está pasando y valorar si este acompañamiento encaja contigo.
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